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Salud » Alimentacion en preescolar

Una alimentación equilibrada y una pizca de amor son ingredientes indispensables para el desarrollo saludable de los bebés.

La disponibilidad de la alimentación diaria del niño ayuda a prevenir los desequilibrios nutricionales, reduce los riesgos de desarrollo de enfermedades y garantiza el crecimiento y la calidad de vida.

Milupa le ofrece algunas indicaciones sobre la alimentación de su hijo, desde la lactancia materna hasta la pauta alimentaria del niño en la fase pre-escolar, entre los 4 y 6 años.

   LECHE MATERNA

  NUTRICIÓN INFANTIL

 ESQUEMA DE ALIMENTACIÓN POR ETAPAS

 CONSEJOS SOBRE INTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

 

Debido a su rápido crecimiento en peso y altura, el recién nacido tiene una elevada necesidad de nutrientes. Por otra parte, su capacidad digestiva aún no se encuentra totalmente desarrollada, lo que hace que los pequeñines tengan necesidades dietéticas especiales, muy diferentes de los niños más mayores.

Cuanto menor es en edad y peso, mayores son sus necesidades y más adecuada debe ser su alimentación para que, por una parte, no se sobrecargue ese organismo aún inmaduro y, por otra, se le proporcionen todos los nutrientes necesarios para su desarrollo. Con esta finalidad, estos nutrientes deberán poseer la mejor biodisponibilidad posible (digestión y absorción adecuadas).

La LECHE MATERNA es el alimento ideal del recién nacido. Proporciona todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo, a través de una mejor digestión y absorción. Es un alimento completo, con gran cantidad de nutrientes. Es rica en factores inmunológicos, garantizando al recién nacido protección contra las diversas infecciones, especialmente las respiratorias y gastrointestinales, así como otras muchas. Es hipoalergénico, constituyendo la mejor protección contra el riesgo de alergias. ¡Y está siempre preparada, a la temperatura ideal!

 

Ventajas de la lactancia materna:

    • La alimentación que recibe el niño es similar a la que recibe dentro del útero a través de la placenta.
    • Es bueno para la actividad de labios y maxilares del recién nacido.
    • La leche materna es de fácil digestión y absorción y está adaptada en cada momento a las necesidades del niño.
    • La leche materna se encuentra en condiciones higiénicas perfectas, estéril y a la temperatura adecuada.
    • las relaciones afectivas entre la madre y el niño son de más calidad al lactar.

 

Composición de la Leche Materna:

La composición de la LECHE MATERNA varía de una madre a otra, durante las distintas horas del día e incluso a lo largo de una misma toma.

¿Sabía que :

- es más rica durante la tarde?: ¡¿Será para aguantar más tiempo durante la noche?!

- es más rica al final de la toma ? - por ello deberá dejarlo mamar cuanto quiera.

Su composiciónestá totalmente en consonancia con las necesidades del recién nacido, y tiene como cualidad única la presencia de innumerables factores inmunológicos, tales como proteínas (inmunoglobulinas, lactoferrina y lisozima) y células (macrófagos y linfocitos).

Sus efectos protectores se deben a varios factores, entre los que se incluyen: un elevado contenido de inmunoglobulina A (IgA), alta concentración de lactoferrina, junto con un bajo contenido de hierro, y elevadas concentraciones de lisozimas. Las inmunoglobulinas de la LECHE MATERNA  protegen al niño contra determinadas infecciones víricas y bacterianas del tracto gastrointestinal, frente a las que la propia madre ha desarrollado una inmunidad humoral. Los elevados niveles de lactoferrina asociados a bajos niveles de hierro producen en el intestino distal un ambiente desfavorable al crecimiento de microorganismos patógenos y la lactoferrina, por su parte, limita también el crecimiento de la candida albicans. Los elevados niveles de lisozima contribuyen también probablemente a las propiedades bactericidad de la leche materna. A pesar de los escasos niveles de hierro de la leche materna, éste es excepcionalmente bien absorbido por el recién nacido.

La producción de LECHE MATERNA depende de un complejo mecanismo reflejo en el que influyen las hormonas (estrógenos, progesterona y prolactina). Es aconsejable que la madre ofrezca el pecho al recién nacido lo antes posible, después del nacimiento. Al comienzo, la producción de leche es escasa pero, al cabo de 2 ó 3 días, contiene ya las cantidades adecuadas de energía y nutrientes.

La composición de la LECHE MATERNA, varía con el tiempo de lactancia:

    • Calostro: Asi se denomina la leche hasta el 5º día, su composición es muy rica en proteínas, factores inmunológicos (IgA secretora), enzimas, factores tróficos y vitamina D; sin embargo, su contenido de grasa es menor.
    • Leche de transición: Es la que produce la madre entre el 5º y el 15º día, y como su propio nombre lo indica, su composición se va modificando día tras día (por ejemplo, aumentando en grasas, disminuyendo el contenido de proteínas).
    • Leche madura: Es la que produce la madre a partir del día 16º, su composición queda ya más o menos constante.

 

Cómo amamantar

La lactancia debe constituir un momento de placer para la madre y el niño. Es un momento de observación, conocimiento mutuo y amor, por lo que deberá aprovecharlo bien. Para que esa magia pueda aparecer, siéntese cómodamente en un sillón o sofá en el que pueda apoyar los brazos, en una habitación silenciosa y tranquila de la casa.

    • Lávese bien las manos con agua y jabón. Limpie bien el pezón del pecho con agua hervida, para retirar cualquier vestigio de crema o pomada que haya podido utilizar.
    • Coloque al niño para mamar en una posición semisentada. Asegure el pecho con su mano y estimule suavemente la boca del niño hasta que empiece a chupar, teniendo cuidado de separar el pecho de la nariz del bebé, para que no se le obstruya y pueda respirar libremente mientras mama.
    • Déjele mamar hasta que se satisfaga, por lo general de 20 a 30 minutos en cada pecho (la leche del final de cada mamada es más rica en grasa, tan necesaria como fuente energética para el recién nacido, pero, cuidado con no convertir el pecho en un simple chupete ya que, en este caso, tragará aire, y más tarde puede vomitar o presentar cólicos; conviene que observe el momento en que su bebé ha dejado de chupar la leche.
    • Vaya alternando el primer pecho de una mamada a otra (dado que el bebé suele mamar más en el primer pecho que se le ofrece que en el segundo).
    • Si se adormece mientras está mamando, estimúlelo suavemente, en las orejas, los pies pudiendo incluso desnudarlo o cambiarle el pañal, para que se despierte y continúe mamando.
    • Cuando cambie de pecho y al final de la comida, colóquelo en posición de pie, apretado contra su pecho y con la espalda sujeta para que pueda eructar. Si es necesario, podrá dejarlo también en su regazo, con el vientre hacia abajo, durante algunos minutos, levantándolo a continuación.
    • Una vez que deje de mamar, cámbiele los pañales con cuidado, para que quede seco y cómodo hasta la próxima comida. Nunca lo deje solo inmediatamente después de mamar. Más tarde, cuando deba hacerlo, cuide siempre de dejarlo en la cuna apoyado sobre un lado: si estuviese acostumbrado a girarse boca arriba, colóquele un soporte con un pañal en la espalda.
    • Después de la toma, cuide de comprobar que se ha retirado toda la leche, es decir, la que quedaba (principalmente en el último pecho) deberá ser retirada, con la bomba o incluso en la ducha con agua caliente, para que continúe teniendo una buena cantidad de leche, ya que sólo así podrá garantizar que la lactación continúe eficazmente.
    • Como precaución, no le dé nunca el pecho estando acostada o tumbada.

 

 

 

NUTRICIÓN INFANTIL  

 

1 - Período de lactancia


La lactancia materna es sin duda la alimentación más adecuada, pero si apesar de sus reconocidas ventajas, la mujer (condicionada por circunstancias laborales, de salud o factores dependientes del niño) opta por alimentar a su hijo con leches artificiales, dispone de un amplio abanico de posibilidades.

La leche empleada para la lactancia artificial es una leche de vaca, modificada de tal modo que se semeje lo máximo posible a la leche materna.

Las leches adaptadas tienen en su composición los hidratos de carbono, grasas, proteínas y vitaminas necesarios para cubrir perfectamente las necesidades del niño ante la ausencia de leche materna.

La fórmula de inicio se suministra en los primeros meses de vida del bebé. Es sustituída a partir del quinto o sexto mes por otra leche denominada de continuación.

 

2 - Introducción de la alimentación complementaria

 

Durante el primer año de vida, los niños dependen de la leche materna y/o de una fórmula infantil para sus necesidades nutricionales. A medida que el niño va desarrollándose, la leche por sí sola no es suficiente y a pesar de que, hasta los 12 meses, continúe atendiendo las necesidades básicas de nutrientes, se hace más importante la introducción de nuevos nutrientes y de alimentos sólidos. A su vez, la introducción de estos nuevos alimentos no debe iniciarse antes de que se haya desarrollado lo suficiente la coordinación neuromuscular, así como una mayor maduración renal y del tubo digestivo, para que el bebé pueda digerirlos y absorberlos adecuadamente. Se recomienda que la introducción de la alimentación complementaria se inicie entre los 4 y 6 meses de edad. En esta fase, la mayoría de los lactantes están ya en condiciones de experimentar nuevos sabores y texturas.

La introducción de la alimentación complementaria debe efectuarse paulatinamente, paso a paso, hasta llegar a una dieta normal con alimentos sólidos. El niño aprende entonces a comer con la cuchara, y se acostumbra a diferentes sabores. La rapidez con la que se debe introducir los nuevos alimentos, y el orden de su introducción, depende de las necesidades nutricionales, de crecimiento y desarrollo individual de cada niño.

A partir del año de vida del niño se recomiendo el uso de leche de crecimiento como paso previo a la leche de vaca.

 

3 - ¿Cómo iniciar la alimentación complementaria?

 

Por lo general, el primer alimento es una papilla de cereales o un puré de legumbres o frutas no cítricas. Al principio, sólo deberá dársele algunas cucharaditas, observándose la reacción del bebé; a continuación se aumentará gradualmente la cantidad hasta sustituir una de las tomas. Mientras no coma cantidades suficientes del nuevo alimento, no le dé el pecho inmediatamente después; espere hasta que vuelva a llorar por hambre, lo que quiere decir que lo ha digerido ya todo. En esta fase, la alimentación complementaria es una fuente importante de nutrientes; por ejemplo, la carne proporciona zinc, hierro y proteínas de elevada biodisponibilidad; los vegetales, como la zanahoria y la patata, proporcionan beta-caroteno y vitamina C, las papillas lácteas son ricas en vitamina B1, carbohidratos complejos y calcio.

En algunos países, se recomienda que, hasta los 6 meses, los niños sólo ingieran cereales sin gluten, con el fin de evitar el desarrollo de hipersensibilidad al gluten en una edad todavía precoz. Los cereales sin gluten son el mijo y el arroz.

4 - MILUPA  les aconseja sobre los productos a consumir en las diferentes etapas de desarrollo del lactante

 

 

 

Cuidado con los nitratos: 

En los alimentos ricos en nitratos, como los tubérculos o cereales, las compañías de alimentación infantil adoptan precauciones especiales con el fin de asegurar niveles seguros y no perjudiciales para la salud de los bebés. La necesidad de limitar los niveles de nitratos, que se encuentran en general en forma de nitrato de sodio (NaNO3) en los alimentos, se debe a la posibilidad que estos se conviertan en nitritos (NaNO2), antes de que se consuman los alimentos. Estos nitritos no los excreta fácilmente nuestro organismo y pueden reaccionar, en la corriente sanguínea, con la hemoglobina, limitando así la cantidad de oxígeno transportada por esta última, lo que podría provocar serios problemas, principalmente en los bebés más pequeños.

En la mayor parte de los países de la Comunidad Europea se encuentra ya en vigor una legislación que exige mayor seguridad en los alimentos infantiles, comparados con los de la población adulta, hasta el punto de que las compañías de alimentación infantil están obligadas a controlar los niveles de pesticidas y fertilizantes de sus materias primas. En los alimentos infantiles, estas sustancias están estrictamente controladas, y sus niveles son muy inferiores a los que se encuentran en la alimentación en general.

Se recomienda igualmente no recalentar sobras de alimentos, dado que existe la posibilidad de formación de nitritos en los vegetales ricos en nitratos, por deterioro bacteriano o por repetidos recalentamientos.

 

5 - Introducción progresiva de los alimentos

 

tabla alimentos

 

Vegetales:

En general, se pueden utilizar todos los vegetales, desde las legumbres a las verduras. También en este caso la introducción debe efectuarse poco a poco, con una o dos verduras nuevas cada vez.

En algunos países se recomienda igualmente evitar, al iniciarse la alimentación complementaria, los vegetales más inclinados a la fermentación (que producen gases) como el ajo, las cebollas y algunas coles (las que no sean verdes) dado que pueden dificultar la digestión.

 

 

 Carnes:

 

En la alimentación del niño puede utilizarse cualquier tipo de carne, como ternera, cordero, cerdo, aves (pollo y pavo) cuidando de que no contengan huesos (prohibido), que sea siempre carne magra - sin grasa -, y que la cantidad que se utilice se limite a un máximo de 20g/día. Están prohibidas las vísceras (hígado y riñones), los tejidos neurales (sesos o carnes con muchos nervios) y huesos (tétano, costillas).

 

Carbohidratos:

El arroz, dado que carece de gluten, puede ser utilizado ya desde el comienzo. Sin embargo la pasta contiene gluten, por lo que sólo debe utilizarse después de los 6 meses. Acostumbre a su bebé a que coma únicamente un tipo de carbohidrato por papilla.

 

Sal:

Durante el primer año de vida, no se recomienda que se añada sal. En la alimentación infantil, la cantidad de sodio de los alimentos está igualmente controlada. El exceso de sal puede sobrecargar la función renal aún inmadura y, por otra parte, se sabe que está relacionada con la aparición de la hipertensión en la vida adulta.

En general, el proceso de alimentación complementaria debe iniciarse poco a poco a partir de los 4 meses de edad y, desde el punto de vista psicomotor y de desarrollo del niño, nunca deberá iniciarse antes. La introducción precoz de alimentación complementaria está relacionada con una menor producción de leche materna, así como con un mayor riesgo de desarrollo de obesidad en edades más tardías.

En los bebés con riesgo de desarrollo de enfermedad atópica (alergias) puede ser beneficioso retrasar la introducción de la alimentación complementaria hasta los 6 meses. En el caso de estos niños, el tipo y el orden de introducción de nuevos alimentos deberán ser orientados por un especialista en nutrición .

Acuda siempre a pedir consejo a su pediatra o a su médico de familia sobre la manera mejor y más correcta de introducir nuevos alimentos en la alimentación de su bebé, puesto que conoce mejor que ningún otro el desarrollo del mismo.

 

De los 2 a los 6 años de edad:

La pirámide alimentaria, dividida en 6 grupos de alimentos, es una buena manera de poder acompañar la alimentación de sus hijos. En la tabla siguiente, vea las proporciones recomendadas para los niños de 2 a 6 años de edad.

 

 

Grupos Raciones Diarias
Cereales (arroz, avena, trigo) pasta, pan, patatas, tubérculos y harinas 6
Legumbres y verduras

3

Frutas o zumos (sin azúcar y sin colar) 2
Carnes, huevo,frutos secos y leguminosas (judías, soja, guisantes, garbanzos) 2 a 3
Leche, yogur y queso 2 a 3
Azúcar y grasas poco

 

Cada ración equivale a:

 

Grupo de los cereales 1/2 taza de arroz cocido o pasta = 30 grs de cereales (copos azucarados, etc.)
Grupo de legumbres y verduras 1/2 taza de legumbres picadas, crudas o cocidas = 1 taza de verduras de hoja, cruda
Grupo de las frutas 1 fruta = 150 ml de zumo de fruta sin colar
Grupo de los lácteos 1 taza de leche = 1 yogur = 60 g de queso
Grupo de las grasas

Limitar las cantidades
Utilice preferentemente aceite de oliva